Clavicula
Tuesday, July 22, 2003
Hoy Martes 23 de Julio no se me olvida. Pareció ella. A lo mejor ya se me olvidó como es. Había una mirada penetrante y unos ojos grandes. Los rasgos finos y afilados. Blanquísima. El cabello negro. Aquellos lunares difuminados. Mi cuerpo se congeló. Se bajó en Polanco.
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Martes 22 de Julio de 2003 siendo las 11:50 pm
La luna enorme. Blanca. El cielo estrellado. Azul. Es la arena la que piso. 3 am.
Es el espacio. Es el espacio infinito. Camino con los pies descalzos. La fina arena me acaricia las plantas de mis pies. Es la luna la que me ilumina. Es la luna la que me ilumina.
El mar. El mar está eufórico. Tiene fuerza. Es la noche mágica. Es la noche de los amantes. Es la noche del mar que renueva la sangre y la noche del mar que la embriaga. Tan embriagante como el alcohol de la juventud que bajo la luz del fuego ha danzado. Los cuerpos que aún siguen calientes y que acarician las olas.
Una quinceañera en medio de 5 hombres. ¿Cuándo se emborrachara? Tómale más. Pero mira que bien se ve con la guitarra, definitivamente quiero despertar con el. Tómale, tómale más.
3:30 y hay pequeños grupos sobre la arena. Pequeñas fogatas. En otros no hay luz.
A lo lejos. Una figura sentada sobre la arena. No me acerco. La tela se mueve con la brisa. Es la piel desnuda lo que llama la atención. Es la piel que se ilumina de azul eléctrico. Pequeños fragmentos azulescos entre divisiones negras. También su cabello es negro. Su mirada es distante. Es el viento el que la acaricia. Es el viento el que la recorre. Yo sé que la conozco. Porque es ella. Pies desnudos, vientre desnudo, piernas desnudas… Es ella. La que miraba al mar aquella noche, la que se perdía entre las olas grises en aquella noche azul. La que me habría de sonreír sin mover un músculo. A quien vería distante, en trance, hasta que el mismo amanecer llegara y me encontrara embrujado a la orilla de la laguna.
Tengo fango en los pies. Estoy mareado. Aturdido. Las astillas y los palos me duelen. Mis pies sangran. Es hora de dormir.
Sunday, June 29, 2003
Domingo 29 de Junio de 2003 siendo la 1:25 am
Se trata del vestido rojo. Se trata de la atención. Escasos 5 metros. Una noche de políticos, artistas e intelectuales, comidas para 2…
Barullos y más barullos. Todos se han puesto de pie, Monsiváis ha llegado al salón. ¿Cómo le va? ¿Cómo va la campaña señor político? Con permiso por favor joven. ¿Una vodka tonic? ¿Para quién es el champagne?
¿Pero que no se trataba del vestido rojo?
No, se trata de la reunión de los políticos. Se trata de la gente que pidió lo más caro de la carta.
Afortunadamente el vestido rojo apareció. ¿Y que canta? Escuché al lado. Por fortuna Ute se había puesto el sombrero y al ritmo de Mack the knife en alemán calló a toda la gente bonita. Nadie era más bonita que ella. Ute! Ute! Achtung!!! Que las luces verdes iluminaban todo el escenario.
So they call me naughty Lola! Y aquel vestido rojo por el que venía estaba brillando en todo su esplendor. Tan hermosa ella, sus hombros desnudos y sus omóplatos expuestos. “Where is my chair? Without my chair I can´t do anything!” y aquellas largas piernas se vieron desnudas en el centro de la pista. Tenía el centro de mi atención.
Excelente improvisación. El calor del vodka hacía que todo mundo se riera a la menor provocación. Tal vez demasiada alegría. ¡Ah si! Gente bonita que finge entenderle a todos los chistes aunque estén en inglés o alemán.
Tal vez sea por eso que Ute jugó un largo rato con “I´m a vamp” (como es cosumbre) pero esta vez si reí desenfrenadamente con sus posesiones de Hitler. Nunca había entendido tan bien la canción como ahora. Creo que tampoco había reído tanto con ella como ahora.
Así que la noche sigue y sigue. Ute más seria. Ute más distanciada del público. Lentamente nos adentramos hasta lo más profundo de Lemper. Ya no era una Ute que gritaba (super afinadamente) sino que era una Ute que sentía. Era una Ute que prefería cantar en alemán a pesar de que las canciones eran en francés o inglés originalmente. Una Ute que poco a poco comenzaba a sentirse desnuda y reafirmaba sus manos por el cuerpo para sentir su vestido.
Lamentablemente aquella separación le costó algo de atención al público. Los molestos susurros se comenzaban a escuchar mientras se formaba una especie de comunicación que rompía con las barreras del idioma. Tal vez fue por eso que un borracho gritó en Inglés que no todos la entendían. “And nobody can see me, too” Dice ella molesta cuando comienza a cantar su canción dedicada a la mexicana que la trajo a México. Se trataba de “Lena”, de su más reciente disco.
A pesar de la molesta interrupción, Ute no perdió nada de fuerza. Ute estaba en lo suyo. Maravillada, extasiada, con una mirada perdida en el fondo del salón. Una mirada perdida.
El momento culminó en una versión muy especial de “Buenos Aires”. Sorprende con un poema de Bukowski (después de haber hablado de Brecht) que recita con enorme devoción para no detenerse siquiera y comenzar a cantar un tango en español (primera vez que la escucho en español!!! Y mis respetos para la pronunciación de aquella mujer) no termina y ya estaba cantando el coro de Buenos Aires. Sigue con el tango y luego el coro de Buenos Aires. 15 minutos de un viaje único.
Pareciese que de repente toda la gente volviera a aparecer con los aplausos y entonces vuelve a ganar el público rápidamente. Esta vez con la balada de Marie Sanders en una versión sin saxo pero no por eso con menos fuerza. Pareciese que Ute ha terminado su aparición y concluye el concierto. Pero regresa a seguir cantando entre otras cosas, una hermosa canción Árabe (nuevamente, otro nivel de comunicación más allá del lenguaje se hacía presente) recordando aquellos momentos en que entonó un coro indú minutos atrás.
Desgraciadamente las flores llegan hasta sus manos, 2:05 horas de concierto. Pero ella regresa y parece improvisar con el guitarrista para que los primeros acordes de Je Ne T´aime Pas comenzasen. El lugar estalla en aullidos. Originaria de 4 minutos, esta vez Je Ne duró cerca de 6. Hermoso final, en el cual Ute termina con una cabeza agachada en una hermosa luz azul. Se despide inclinándose como un águila fuerte, alemana. Las luces se han prendido.
A pesar del Celo, el piano, la guitarra y la batería, pareciese que ella fuese la directora de su misma orquesta. Una noche en la que entraste por las enormes piernas con ligueros y saldrás por ellas. Tan verídica su introducción “Welcome to a World of corruption, murders… where almost you can´t trust in the orquesta, they can kill you” como se vió reflejada en el comportamiento de la gente. Un mundo tan asquerosamente hermoso que se vivió ahí dentro. 6 idiomas diferentes que contaron hermosas historias que terminaron en una noche lluviosa. Los mimos y las bailarinas que rondaron durante la cena se reían por ti.
Al subir al auto, mejor canción no pudo haber sonado. Definitivamente 1979 seguirá siendo el soundtrack perfecto para “momentos” únicamente. Noche lluviosa.
Friday, June 27, 2003
Viernes 27 de Junio de 2003 siendo als 9:23 pm
Fuese como aquella lluvia que cubría las copas del bosque y que se colaba entre las hojas haciendo un hermoso retrato de gotas que caían lentamente. Filtradas.
- ¿Te molesta?
- En lo absoluto.
Ante aquel momento por el cual el voltearía alrededor para seguir y seguir buscando. El tiempo era lento, y por lo tanto el podía ver detenidamente la precipitación de cada una de las gotas.
Mientras tanto, a sus espaldas, la piel blanquecina funcionaba de desfiladero que las gotas iban empapando. La superficie crecía para que las gotas se deslizaran y acabaran precipitándose cada vez a una distancia mayor. Sin embargo eran muchas, y la agitación creció. La adrenalina creció. Cientos de gotas quedaron atrapadas entre su cuerpo y aquella tela roja que momentos después se viera plegado y agitado a causa del repentino movimiento de sus piernas.
- Más lejos, mi zanja.
Sin embargo las gotas aún no aceleraban su ritmo. Se encontraban en su lenta precipitación y por donde quiera que se volteara el tiempo se detenía. Árboles y más árboles. Ni rastro de aquella zanja.
Fue hasta el momento en que se llegasen a aquel árbol en medio del círculo. Fue hasta que se refugiaron a un lado de el. Entonces la lluvia habría terminado y todo quedaría bañado de aquel rocío que acariciara cada rincón del bosque hasta dotarlo de más vida. Entonces su cabello se hubiese vuelto más manejable y cayera por sus hombros.
Entonces comenzarían los instantes cubiertos en centésimas de minuto. Entonces comenzarían las mil caras. Procurar obtener el mismísimo significado, rebuscando en lo más profundo de aquellos ojos que evadían ante una mirada constante que se clavaba en un solo punto fijo. Extrañísimo cíclope que giraba tratando de comprender la belleza contenida dentro del mismo cuadro. Girando, tratando de aclararlo todo y no hacerlo tan extraño, encontrándole definición, encontrándole forma. Sin embargo ella se escondía.
Fue hasta después de que la cámara encontrase su rostro y notara que siempre la han visto. Fue hasta después de que se atreviese a enfocarla. Entonces ella se perdería y se embrujaría quedándose inmersa dentro de la emulsión. La mirada quedaría impresa y el bosque se tornaría de dorado. El rocío quedaría completamente desnudo y expuesto ante aquello del cual no nos podíamos esconder. El bosque había recobrado su magia.
- Es hora de partir.
- Si.
Wednesday, June 25, 2003
Cumpliendo con mi tarea del taller de Narrativa:
Elecciones: Así es. Suficiente trabajo tengo ya con las elecciones personales. Cuando logre superarlo, entonces
ya me pondré a pensar que dizque pertenezco a una sociedad.
The hours: La verdad no se me hizo tan buena. Tuvo sus momentos.
11+11: Mira! Yo también hago Net Art ={ (un elegante señor de bigotes) =*) (Herpes! Herpes!)
Y hasta aquí llegué... tan tan.
Monday, June 23, 2003
Lunes 23 de Junio de 2003 siendo las 11:32 pm
Huele a moho. Huele a fango. Huele a húmedo.
Se encuentra sentado frente a su computadora bajo una gotera que sólo funciona cuando llueve. La silla hace que cruja la alfombra al momento de moverse. Han caído demasiadas gotas sobre un mismo lugar y han podrido parte de la alfombra. Tal vez sea tiempo de arrancar aquellos hilos…
No suena nada más que los estribillos de labradford. Una guitarra distante, muy ligeros golpes de percusión, un teclado accidental.
Siente como la sangre viaja por todo su cuerpo. Principalmente por su cuello. Su cabeza le palpita. No hay más iluminación que la de la pantalla. Es demasiada luz. No puede bajar más el brillo, es un monitor de LSD.
Se lleva la mano a la boca. Toca sus labios. Unas lágrimas se dibujan entre sus ojos, pero no pueden descender. Se quedan atrapadas. Se limita a cerrar los ojos.
Un libro de André Malraux al lado de la computadora: “La condición humana”. Su perro duerme sobre la cama que tiene detrás de el.
Por su mente pasan las sensaciones del día. Las sensaciones que comenzaron en la madrugada de aquel día. Faltan 20 minutos para que termine el día. Será un poco más, nada más.
Su garganta se cerrará al recordar dichos acontecimientos y los ojos se le pondrán más llorosos aún. Es difícil de contenerlo. Sin embargo queda encarcelado en sus propios ojos y no podrá salir más de ahí.
Tiene que volver a llevar su mano a los labios. Los vuelve a acariciar. Pero ahora es un escozor lo que siente en su garganta. Se cierra y al mismo tiempo tiembla. Tiene que retirar su mano. Entonces el dolor comienza a expandirse por todo su pecho.
El sonido parecerá no terminar jamás. Los ademanes se repetirán. Así hasta que se de por vencido y deje de escribir y decida irse a dormir. Quedan 15 minutos para que el día termine. Quizá pueda apagar su dolor mientras duerme. Quizá se lo lleve consigo. Sea como sea es la mejor opción. El dice buenas noches. Y pone fin a lo que está escribiendo.
Sunday, June 22, 2003
Hoy Domingo:
El fuerte. El clarividente. Definitivamente me recuerdan al malabarista.
El caso es estadio emocional. Insisto. Su verdadero arte como puente al estadío emocional y temporal.
Al igual que Aeon, una simple tachuela. Un simple momento. Y la muerte.
Ni el hombre más fuerte dejará de ser humano.
Naturaleza.
El dÃa de ayer no se publicaron los posts que mandé. Creo que hubiese idealizado de más,
o idealizado de menos. Irán de nueva cuenta:
P: Algún comentario que agregar para lo del Viernes?
R: Finito. Lo que sigue.
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Breve resumen sensitivo Sabado: (contiene fantasÃa)
Una brujita de 17 años. Piel blanca, linda. Un bosque. Lluvia a medio camino. Lluvia sobre piel desnuda.
Un vestido rojo hermoso. Correr. Pasto alto. Sigue lloviendo. Risas. Deabajo de un arbol. No importa que
caigan unas gotas sobre la cámara. La lluvia disminuye. La vida a través de un recuadro. Recortar la realidad.
Cuadros que ni el mejor pintor pintarÃa tan reales. Vida en fragmentos. De pronto todo se detiene. Todo en cámara
lenta y una toma de grúa que desciende por un pasto alto y mojado, gotas que caen de los árboles, un hérmoso halo
de luz que le da brillo a todo. Emprendemos el camino a casa. De pronto todo se oscurece y todo se nubla. Lluvia torrencial.
Ya dentro, historias de todo tipo. Imágenes de todo tipo. Ardillas, conciertos, neblina, bosques, perros... y afuera la lluvia.
Un último paseo con la lluvia reflejando todo tipo de luces. El aroma tan fuerte. Demasiadas luces en el periférico.
(y dónde quedó la fantasÃa?)
Friday, June 20, 2003
Fueron Sabritas, Corn Pops (los del vaquero, sabían diferentes), promos de M and m´s,
Michael Knight, Chilly Willy, Timbiriche, Paulina Rubio, Alix, Benny, Koalas, No empujen,
Ginni Hoffman, Crystal, Juguemos a Cantar, Las Jericayas, Ensalada de locos, La palabra
canta, reatas, Stretch Armstrongs, Canicas, Chiras pelas, Italia, Rabioles, Masajes...
8 horas de feto. 8 horas de retorno. Calma.
Lluvia, y todo purificado.
As new!
(P.D. Primera impresión)
